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Dr. Jorge Robles (MV) |
Juntar al macho con la hembra en celo es, a primera vista, lo más fácil de la crianza. Suficiente para que, después del servicio, la perra quede preñada. Pero no es tan así…, muchas veces surgen inconvenientes, provenientes tanto de un ejemplar como del otro, que nos llevan a replantear la situación y organizar o planificar el servicio con suficiente anticipación para evitar problemas, fracasos o frustraciones. Los inconvenientes pueden provenir, muchas veces, de uno de ellos pero, también, las causas pueden ser compartidas o sumadas.
Observaciones en el macho
Deberíamos buscar un ejemplar joven, entre 1 a 6 años, con test de Brucellosis negativo, en perfecto estado de salud, sin problemas de aplomos o, sea osteoarticulares, y sin otro defecto visible (criptorquideo, prognático) en las razas que lo penalizan. Que tenga buen carácter, no presente problemas de piel, ya que la dermatitis escrotal podría causarle infertilidad por el aumento de temperatura en sus testículos, testículos que deben poseer forma, tamaño y consistencia (duritos) normal. También es importante observar que el pene y el prepucio sean normales, sin lesiones ni inflamaciones que dificulten la normal exteriorización del mismo a la hora de la cópula.
A veces, a pesar de todo lo señalado, en condiciones aptas pueden surgir algunas dificultades:
1-Falta de libido (léase ganas).
Las causas pueden ser:
a- Temor, ya sea que la perra es muy agresiva y lo atemoriza o que al estar en un ambiente que no es el habitual el perro esté asustado.
b- Insuficiencia hormonal, a pesar de tener testículos a simple vista normales, su nivel de testosterona no es el suficiente.
c- Inexperiencia, no tuvo nunca contacto con otro perro o perra y no tiene el instinto de monta, no conoce el acto y le lleva varios días aprenderlo.
2- El perro monta pero no copula
Las causas pueden ser:
a- Es mucho más bajo o alto que la perra.
b- La vulva de la perra es muy estrecha, generalmente en primerizas.
c- El perro es muy ansioso y deja el glande afuera.
d- La perra es muy inquieta o temerosa y se mueve demasiado.
e- El perro presenta dolor al montar ya sea por alguna lesión intervertebral o en sus miembros posteriores, o su pene, o prepucio, está irritado.
f- El perro tiene varias perras para servir y vive junto a ellas y elige una y a las otras no las quiere montar.
3- El estado de la hembra
Al igual que al macho debería hacérsele el test de Brucellosis, salvo que fuera primeriza y no hubiera tenido contacto con ningún perro.
El informe completo en la edición impresa de El Perriódico Nº 75 |