| El Shelthie es así desde cachorro: afectuoso, inteligente, bien dispuesto. Y bello. Cualquiera sea su edad, la actividad lo entusiasma, pero rara vez se mostrará nervioso. Y esto ocurre porque es un perfecto pastor que sabe trabajar, sabe obedecer y sabe estar,
en todo momento, junto a su amo.
Algunas personas, al ver su espléndida imagen, una imagen que más que rusticidad sugiere refinamiento, tienen cierta dificultad en imaginarlo en pleno campo, arriando ovinos. Y no sólo por su evidente belleza, sino también por su pequeño tamaño. ¡Rara vez supera los 37 cm. a la cruz! Sin embargo, tal función cumplieron antiguamente sus rústicos abuelos y tatarabuelos caninos escoceses allá en las islas Shetland. La denominación
de la raza, Shetland Sheepdog indica tanto su origen como que es un perro de rebaño, ágil y versátil.
Otra gente, al ver su gran parecido con el popular Perro de Pastor Escocés, llamado Collie, supone que proviene de una miniaturización del mismo. Esto no es así. La Federación Cinológica Internacional (FCI) ha clasificado claramente a estos perros como pertenecientes a dos razas diferentes. Ferrucio Sala, criador europeo de Shetland y autor de distintas publicaciones cinológicas, señala que más allá de la talla (un ejemplar
Collie puede pasar fácilmente los 60 centímetros de altura), el Shetland Sheepdog se diferencia de su primo lejano, por tener los ojos más redondeados, las orejas un poco más
juntas y colocadas en la parte alta del cráneo, el stop algo más pronunciado y el cuerpo más compacto.
Fotos: gentileza AKUMIGO
El informe completo en la edición impresa de El Perriódico Nº 75 |