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Desde tiempos inmemoriales el perro acompaña al hombre. Y desde hace un poco menos –pero no mucho menos–, también a la mujer…
Bromas de lado, es innegable que la afición de las mujeres por los perros tuvo que producirse después de que el lobo se convirtiera en perro y comenzara a prestar servicios como guardián, cazador y pastor.
Pues si bien la compañía canina es algo que disfrutan señoras y señores, resulta indudable que fueron ellas, con su instinto maternal, quienes, en la noche de los tiempos, seleccionaron los primeros ejemplares de tamaño reducido con el exclusivo fin de tenerlos como compañeros.
Y, ya mucho más acá en la historia, hubo otra característica, además del tamaño, que distinguió a buena parte de los pequeños perros de compañía que preferían las damas: el color blanco.
El blanco siempre estuvo vinculado a la pureza y a la moda; en el XIX y en los siglos anteriores, cuando el negro y las tonalidades oscuras eran lo corriente para el vestuario femenino, el blanco manto de los perritos lanudos convertía a estas mascotas en lujosos ornamentos vivos que las damas exhibían con orgullo, contrastados sobre sus ropas.
Blanco inicial
Algunas razas caninas de compañía de manto blanco tienen un origen común. Por ejemplo, los bichones: el Frisé, el Maltés, el Boloñés y también el Cotón de Tulear descienden de un mismo tronco oriundo de Oriente. Llevados sus ancestros a Europa por marinos y comerciantes, en los países con costas sobre el Mediterráneo o próximos a dicho mar, adquiriría cada raza las características con que las conocemos en la actualidad.
El Bichón Habanero también resulta vinculado por los historiadores de la cinofilia al grupo anterior; sus ancestros llegaron del Mediterráneo a Cuba, donde se desarrolló una raza hoy desaparecida; el Blanquito de la Habana. El cruce del Blanquito con diversos perros de compañía isleños terminaría dando origen al Bichón Habanero (y a las distintas variedades de color del mismo -ya que además del blanco puro, también puede ser leonado de diferentes tonalidades, negro, marrón habano, color tabaco y marrón rojizo).
Blanco adquirido
Otras razas, como el West Highland White Terrier (Westy), no tuvieron al blanco como color primordial de origen, sino que el mismo era una de las tantas coloraciones que podían presentar los ejemplares. Sucede que hasta 1904, el Westy no se llamaba así, pues sólo era una variedad de color del Cairn Terrier. Pero en la fecha mencionada, los Cairn blancos fueron separados y comenzados a cruzar exclusivamente entre ellos.
Los años transcurridos desde la separación del Cairn y el Westy como razas diferentes orientaron distintos criterios de selección por parte de los criadores. Si bien estructuralmente siguen siendo iguales (las diferencias consisten únicamente en el color y el corte de pelo), en cuanto al carácter no puede decirse lo mismo. En el caso del Cairn, se continuó dando gran importancia al instinto cazador; en el del Westy se privilegió de modo excluyente sus dotes de perro de compañía. Y si bien hoy el Westy no ha perdido por completo el impulso venatorio, sin lugar a dudas se sitúa cómodamente entre los terrieres más tranquilos.
Blanco comportamiento
El Schnauzer Miniatura Blanco, por su parte, no presenta diferencias de personalidad respecto de los restantes colores de la raza (negro, negro y plata, y sal y pimienta). Sin embargo, el blanco (y el negro y plata) son colores exclusivos del tamaño miniatura: no están presentes ni el los Schnauzer Gigantes ni en los Medianos.
Nuevamente el blanco asociado a las bondades de temperamento de los perros de compañía: si bien el Schnauzer mini es, más allá de su tamaño, un perro hecho y derecho, resulta notablemente más tranquilo y dulce que sus dos hermanos de mayor tamaño.
Algo parecido puede decirse del Caniche. Atrás quedaron los tiempos en que se lo empleaba para cazar patos, y hoy es –por su gran inteligencia y su cariñosa forma de comportarse con los dueños– una de las más populares razas de compañía en todo el mundo.
Con todo, de los cuatro tamaños (gigante, mediano, miniatura y toy) y de los seis
colores (negro, blanco, marrón, gris, leonado anaranjado -albaricoque- y leonado rojo),
el Caniche que más se cría y el que la gente pide más es el Toy de manto blanco.
¿Por qué…? Porque –como decíamos en el inicio– el blanco siempre estuvo vinculado a la pureza y a la moda: si en la antigüedad contrastaba con las oscuras tonalidades de las ropas femeninas, hoy en día combina con todos los colores.
Bichón Frisé
Peso: de 2,5 a 3 kg.
Talla: de 25 a 30 cm.
Pelo: de 7 a 10 cm. de largo. Sedoso, forma tirabuzones.
Bichón Habanero
Peso: no más de 6 kg.
Talla: de 21 a 29 cm.
Pelo: muy largo (12 a 18 cm) y suave.
Bichón Maltés
Peso: de 3 a 4 kg.
Talla: de 20 a 25 cm.
Pelo: muy largo y recto. Sedoso.
Coton de Tuléar
Peso: no más de 6 kg.
Talla: de 22 a 32 cm.
Pelo: de aprox. 8 cm. de largo. Textura algodonosa.
Caniche toy
Peso: menos de 7 kg.
Talla: menos de 28 cm.
Pelo: rizado, fino, tupido.
Schnauzer miniatura
Peso: de 4 a 7 kg.
Talla: de 30 a 35 cm.
Pelo: duro, áspero, como alambre.
West Highland White Terrier
Peso: de 6 a 8 kg.
Talla: 28 cm.
Pelo: duro, sin rizos, de unos 5 cm. de longitud.
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